domingo, 9 de noviembre de 2008

Volviendo a las noches de poblado...

Hola jóvenes fiesteros. Aquí estoy de nuevo para relatar un sábado noche, en este caso en poblado. Después de mucho tiempo sin salir por aquí, anoche volví a hacerlo y la verdad, que me pareció similar a los sábados de antes del verano, solo que con mas juventud.
Todo comenzó sobre las 00:30 cuando me dirigí hacia la gasolinera HLH a por cubitos, aunque tal y como estaba la noche de frío, metiendo el dedo en cada cubata podría haberlo enfriado de manera similar. Una vez adquiridos, nos fuimos hacia el tanatorio, lugar que frecuenta la juventud archenera en los sábados noche. Fue extraño, yo cuando salía por allí, aquello era un camino de tierra sin luces, y ahora se encontraba totalmente asfaltado y plagado de farolas…jajajaja es broma!! Cierto es que al principio de salir no había carretera, pero hace ya algún tiempo que aquello se encuentra asfaltado. Pues nada, una vez allí, empezamos a beber como es costumbre y estuve con mis antiguos amigos, Pepe, Toni, Clemente y demás, hablando y riendo. Fue bastante divertido y aquello no había cambiado mucho, el insulto a las madre solía ser el tema principal de mofa jajaja. Transcurridas una o dos horas, decidí marcharme de allí ya que tenía los pies más fríos que un pestillo y nos fuimos hacia EL MODUS. Se encontraba bastante bien de gente y extrañamente creía encontrarme en un sábado de Abril o Mayo... la misma gente que entonces solo que con mas juventud. La verdad que uno se encuentra a gusto rodeado de su gente, de esas personas que conoces de amistad o de vista pero en esos ambientes difícilmente vas a sentir la magia de conocer gente nueva. Estuvimos un rato por allí hablando con los amigos y demás y poco a poco el local se fue vaciando. Después, como era costumbre por aquellos meses primaverales, nos fuimos hacia la 500 noches, pero al entrar vimos que no había ni un alma por aquella pista de baile. Me dijeron que ahora la gente frecuentaba mas el antiguo VOODOO y no dispuestos a marcharnos ya a casa, entramos al local. Había sido remodelado y se percibían pequeños cambios en la decoración. En la entrada ya no estaban aquellas dos puertas rojas, sino que era una entrada por unas escaleras directamente. El antiguo color rojo predominante había desaparecido y el sitio estaba decorado en tonos negros, blancos y grises. La consumición obligatoria también es cosa del pasado. Transcurrido un período no muy largo de tiempo, el cansancio empezó a hacer acto de presencia y las ganas de mantenerme allí fueron expirando. Me dirigí a mi casa y una vez dentro, observé que las llaves de uno de mis áticos se encontraban en la mesa del comedor. El hogar en cuestión había sido deshabitado el mismo día y ya que no se encontraba muy lejos de casa, fui a ver como se encontraba aquello y a pensar como sería mi habitación, pues en breve mi familia y yo nos trasladaremos al mismo. Tras dar unas vueltas por el ático y encontrándome muy cansado, decidí acostarme en un sofá, ya que las camas las habían traído los antiguos inquilinos por cuestión de comodidad. Craso error. Tras una hora durmiendo me encontraba congelado, con dolor en los hombros y la imposibilidad de conciliar el sueño. En un acto de valor jajaja conseguí levantarme y tomar la opción de volver a casa. Justo al bajar a la calle me encontré con una persona de color, que andaba mirando hacia los lados y a paso ligero, al parecer iba nervioso. Decidí andar lentamente y mantenerme un poco alejado jaja. Una vez de vuelta, tomé la cama y en pocos minutos me encontraba sumido en un profundo sueño. Como veis, un sábado cualquiera, sin nada de especial.

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