Después de varias horas en el paseo del río, decidimos buscar un bar, sobre las 2 de la mañana. El primer escogido fue Modus, que estaba cerrado, de ahí bajamos al 500 que también lo estaba y luego a Candela que para no ser menos también estaba chapado. Finalmente acabamos en el bar jardín, pero ojo, solo a comprar como yo le digo, TOBACO.
Como no había forma de encontrar un local donde beber, nos fuimos a la HLH a comprar unos litros. Que casualidad, allí estaba nuestro amigo "cara escardao" que en esta ocasión no hizo ningún comentario desagradable. Tras la compra, nos fuimos a la redonda de OPE, donde nos dió por gritar de manera animal porque había mucho eco. Ya ves tú, que gilipollas jajaja.
Aquí podeis ver a Alejandro, metiendo el dedo en el agujero de consolación.
Como no, la policía tenía que acabar apareciendo y así fue. Con suerte el diálogo fue agradable y sencillo y nos dejaron marchar sin tocarnos mucho el pene. Así termina la noche de los tristes.













2 comentarios:
Gabriel donde te has dejado las chicas?? Jajajaja...AH! Es verdad era noche de los trites... Os recomiendo el agujero de consolación relaja mucho...
Desde luego lo de ilustrar los relatos con fotos vuestras queda genial, muy gráfico, pero cuando he visto la primera foto de este no he reconocido de primeras al personaje del centro xDDDDD
estás muy activo actualizando Alegría =P
Publicar un comentario